Ayuda de la iglesia

Hola compañeros, el otro día me sorprendieron los datos que emitía una televisión privada sobre el alto porcentaje de personas que marcan en su declaración la casilla de la iglesia, pues me llena de satisfacción que dentro de lo malo se elija lo mejor.

Para el que no me conozca, os diré que a mi la religión me da igual, aunque hoy voy a romper una lanza a favor de la iglesia católica, ya que hacen todo lo que pueden para ayudar a la gente que mas lo necesita y lo mas importante, te ayudan en la medida que lo necesites.

Por experiencia propia te puedo decir que si solicitas personalmente ayuda de la iglesia a cualquier miembro de ella, te echaran una mano sin pedir nada a cambio y estos detalles son de agradecer, eso si, sin abusar.

Si necesitas comida, alojamiento, ropa e incluso algo de dinero para cubrir necesidades como:
Viajes, medicamentos, productos de aseo personal, etc... Habla con el párroco y cuéntale tu problema, el seguro que te lo solucionara y en el peor de los casos te asesorara sobre donde puedes dirigirte y si hoy te ayudan, mañana lo puedes hacer tu, con la declaración, marcando la casilla de la iglesia.

También te puede interesar:



Como combatir la pereza

Relajarte durante un tiempo es recomendable e incluso necesario, pero que pasa cuando abusas de ese placer para convertirlo en un mal hábito.

Sabes que la pereza es postergar cualquier obligación que requiera un esfuerzo, para utilizar ese tiempo en las actividades que tu consideras placenteras. Quizás seas de los que piensan, que esa tarea que tienes que hacer mañana, pero mañana puedes pensar lo mismo y así sucesivamente hasta que sea demasiado tarde.

Si eres de esos, piensa que esta actitud empezara a afectarte en tu autoestima y comenzaras a sentirte incapaz de superar esos obstáculos cada día que dejes pasar, llegando a afectar en tu estado de animo de tal manera, que notaras esa falta de motivación conduciéndote a pensamientos negativos e incluso la depresión.

Ten mucho cuidado y no abuses de las actividades placenteras, ni mucho menos presumas de sentirte un privilegiado por el mismo echo de no hacer nada, porque en realidad te estas auto destruyendo y sin darte cuenta  estas renunciando a tu felicidad.

Puede que ser un perezoso  te ahorre algún esfuerzo, pero también te privara de esos premios merecidos por la labor desempeñada.

Para saber si estas a tiempo de rectificar haz los siguientes ejercicios.

  • Interrumpe el pensamiento: Que hace que no quieras hacer nada.
  • Cuando estés en la cama o en el sofá: Levántate sin pensarlo, tanto si toca el despertador, como si va a empezar tu serie favorita.
  • Empieza a realizar tareas sencillas: Intenta realizarlas.

Tienes que intentar sumar cada vez mas y si no te ves con fuerzas, quizás tengas que recurrir a un profesional de la psicología para que te ayude, pues a veces uno no sabe desperezarse solo y necesita un apoyo.